Caminaba por la calle ignorando los escaparates de colores rojos con formas de corazón en su interior. No podía decir que odiara San Valentín, pero tampoco lo adoraba. Siempre. Siempre, siempre se encerraba en su habitación de pequeña, intentando así huir de la mirada de los chicos que reunían valor para declararse a la chica que les gustaba. Nunca le gusto la mirada de las chicas, tan desesperadas, y con la esperanza brillando en sus ojos, eran fáciles de complacer, una flor y un pequeño beso en los labios.
Y es que, no quería convertirse en eso, en una facilona. A ella siempre le habían justado los desafíos, y mas, ser uno ella misma. Que se curraran como sacarle una sonrisa, una mirada de verdad, una mirada que dijera algo mas que un: te quiero. Unte amo.
Ella no quería su historia de amor en San Valentín, ella quería su historia de amor. Punto.
By Luciana.-

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